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Interrogantes sobre la masturbación: del “pecado” y la “enfermedad” a una forma más de sentir placer. E-mail



La masturbación ha sido una de las prácticas más vapuleadas por la moral de todos los tiempos y culturas. Sin embargo, salvo casos particulares, hoy es considerada una práctica placentera, saludable, e incluso necesaria para una vida sexual plena.

¿La masturbación es perjudicial para la salud?

Existen al respecto mitos específicos, que hablan de alteraciones tales como impotencia, esterilidad, defectos físicos, somnolencia, pérdida de peso, etc. Nada de esto es cierto. La masturbación sólo es perjudicial cuando es compulsiva, es decir cuando la persona no controla sus actos masturbatorios, tratándose entonces de un impulso (algo así como los atracones con respecto a la comida).

También es problemático si se convierte en la única alternativa de satisfacción sexual, a menos que la persona elija la abstinencia. En el caso contrario, cuando se opta por la masturbación por temor a enfrentarse a situaciones de acercamiento personal o erótico, o por temor al fracaso sexual, nos ubicamos en otro terreno: la masturbación es como un refugio ante una situación que no nos animamos a enfrentar. Y es conveniente tratarlo.

Por otro lado, hay que destacar que la masturbación es crucial en lo que se refiere al autoconocimiento corporal y sexual de una persona. Quién no se conoce a sí mismo, sus tiempos, ritmos, zonas erógenas, ¿cómo puede compartir con otro lo que le excita y atrae sexualmente?

¿Qué hacemos para resolver casos de masturbación compulsiva?

Tratarlos. No estricta y necesariamente un sexólogo. La sexología no cuenta con herramientas específicas para este tipo de trastornos (la masturbación compulsiva o la hipersexualidad). Sí para otros trastornos. Lo fundamental es que el tratamiento esté coordinado por un psicólogo clínico que incluso puede eventualmente solicitar la intervención de un médico psiquiatra para tratamiento farmacológico.

¿La masturbación quita energías a la persona que la practica? ¿Es cierto que no es recomendable antes de actividades físicas o competitivas?

El desgaste calórico de una eyaculación se calcula en 34 calorías, y el de una relación sexual aproximadamente 100 calorías por hora. Lo que ocurre es que luego de un orgasmo, por factores bioquímicos fundamentalmente, surge un estado de relajación tan profundo, que se confunde con cansancio. Masters y Johnson, padres de la sexología, decían: “Tener relaciones sexuales antes de una actividad deportiva es bueno, siempre y cuando una persona deje pasar por lo menos...cinco minutos...”.

¿La masturbación es sólo para varones adolescentes, o adultos sin pareja? ¿O también la practican las mujeres, personas casadas y adultas?

Es verdad que la masturbación es una práctica sexual de alta frecuencia entre los varones y mujeres adolescentes, pero no se limita solamente a esa etapa de la vida: es habitual y saludable en todas las edades. Desde un bebé hasta un señor casado de ochenta años. Quizás los objetivos son diferentes. Un bebé lo que hace es investigar su cuerpo, sus zonas erógenas, como un modo de buscar gratificación sexual, no orientada hacia el orgasmo, como lo es el caso del adolescente. Fundamentalmente lo que el adolescente hace es descargar la enorme excitación sexual que tiene, debido a todos los cambios físicos acontecidos durante la pubertad; además se está investigando, conociendo su respuesta sexual, algo que será determinante de algún modo de su vida sexual futura. En comparación con otras franjas etáreas, la etapa adolescente comporta una frecuencia masturbatoria muy alta: a veces una o más veces por día, tanto en varones como en mujeres.

A menudo se plantea como una cuestión propiamente masculina, pero sabemos que no es así. Sabemos que las mujeres tienen impulsos y deseos sexuales tal como los varones, y los satisfacen por la vía autoerótica o tanto como en un contacto sexual. Cada persona elige su manera de buscar gratificación sexual, y la masturbación no es un camino de descarte si no hay otra opción, es una manera diferente, un placer en el cual soy yo, mi cuerpo y mis fantasías. Por eso la relación sexual de la pareja no sustituye a la práctica de la masturbación, ya que se trata de placeres logrados de formas diferentes y con sensaciones distintas. En el caso de la masturbación, se trata de un placer absolutamente egoísta (en el buen sentido de la palabra) en el cual pienso solamente en mis tiempos, mis imágenes, mis puntos sensibles, sin estar pendiente del goce del el otro.

¿En qué consiste la visión de inmoral o nociva de la masturbación, el mito de la enfermedad y el mito de la inmoralidad de la masturbación?

Los mitos acerca de la sexualidad tienen básicamente dos orígenes. Uno es la falta de información: cuando uno desconoce algo trata de inventar alguna explicación que le dé sentido a aquello que desconoce, aunque sea equivocada; el otro origen tiene que ver con inventar intencionalmente una realidad para que la gente se comporte de una determinada manera, con un tinte si querés ideológico, que creo que es lo que ha pasado con la masturbación. Como ejemplo desde la perspectiva religiosa recordemos a Onán, personaje bíblico que derramó su simiente sobre la Tierra, de modo que no iba a ser productiva desde el punto de vista de la fertilidad. Desde la ciencia podemos aludir al célebre “Tratado de las enfermedades producidas por la masturbación” escrito por el médico Tissot en el siglo XVIII en el cual aparecían la anemia, esterilidad e impotencia entre otros como sus consecuencias perjudiciales sobre la salud. La masturbación ha sido entonces condenada creándose una serie de mitos para que las personas no lo hagan y elijan la sexualidad coital en exclusiva.

¿La ausencia de actividad masturbatoria o alguna manera determinada de hacerlo puede provocar disfunciones sexuales?

Estudiando trastornos sexuales como eyaculación precoz en el varón, o retardo orgásmico en la mujer, se encuentra en la historia de los pacientes que han tenido una experiencia negativa con la masturbación. ¿A qué le llamamos “experiencia negativa”? En el caso de los varones con eyaculación precoz masturbaciones muy rápidas, compulsivas, experimentadas solamente como descarga, culpógenas, que fueron generando un hábito de eyacular rápido que luego no se pudo revertir. En los varones con retardo orgásmico o anorgasmia (no pueden eyacular o demoran mucho más tiempo del deseado) los hábitos masturbatorios involucran una presión fuerte del pene, movimientos muy rápidos o métodos en los cuales por ejemplo se frotan con el colchón o la almohada. De ese modo, la penetración vaginal no llega a estimular lo necesario, ya que hay un acostumbramiento a un estímulo más intenso. En el caso de las mujeres con anorgasmia, preorgasmia o con retardo orgásmico, lo que hallamos es que la gran mayoría de ellas nunca se habían masturbado o lo hicieron con una frecuencia muy baja y de manera insatisfactoria, sin disfrutarlo. Por lo tanto no se pudieron conocer a sí mismas, no pudieron acceder a sus puntos sensibles y por lo tanto a las sensaciones que les permitieran llegar al orgasmo. Y obviamente si ellas no se conocen, tampoco pueden transmitirle a su pareja lo que necesitan para llegar a esa respuesta. Esa es una de las causas fundamentales de su disfunción sexual. Como vemos gran parte de los problemas sexuales son producto de un mal aprendizaje. Y la masturbación podemos decir que es a la sexualidad adulta lo mismo que el simulador de vuelo para el piloto de avión: es el escenario básico del ensayo de la respuesta y la gratificación sexuales.

¿Cómo puede hacer una mujer para masturbarse? ¿Qué partes específicas de sus genitales puede acariciar?

El método de masturbación depende de lo que le de placer a cada mujer. Algunas se frotan los muslos entre sí, otras se introducen el dedo en la vagina, y la mayoría se toca el Clítoris con el dedo índice realizando movimientos circulares y provocando sensaciones mediante la tracción del prepucio (la piel que lo cubre).

El Clítoris está ubicado en la Vulva (es decir los genitales externos), en la parte de arriba en la cual verás un pequeño botoncito (que es el Glande o cabeza del Clítoris) recubierto por el capuchón o prepucio que mencionaba recién.

La masturbación puede alterar el tamaño del Pene o el Clítoris? ¿Y puede modificar su forma?

La frecuencia o técnica utilizada en la masturbación por el hombre o la mujer no alteran la forma o el tamaño de sus órganos genitales en absoluto. En todo caso es una de las tantas creencias erróneas que se han generado en torno a la práctica del autoerotismo.

Si mi pareja se masturba, ¿es porque no lo/a satisfago sexualmente? ¿Le atrae otra persona?

Muy a pesar de lo que mucha gente puede llegar a pensar, la masturbación no es una práctica que se acota a una edad en particular o a un estado civil determinado.
Que la pareja de uno se masturbe no implica que no le seamos atractivos o que exista una insatisfacción sexual. Simplemente es una forma distinta de obtener placer sexual, privada y personal, que mientras que la sexualidad en pareja funcione con satisfacción no creo que deba ser cuestionada.
Es importante revisar los principios morales, y hablar con la pareja al respecto.

 

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