La búsqueda de una mujer como experiencia sexual transgresora es común en muchas parejas. A veces indica el comienzo de nuevos horizontes sexuales que pueden llegar al intercambio, otras sólo remiten a la fantasía de la mujer de estar con alguien de su mismo género. Los celos pueden estar presentes sobre todo en ella, si participan los tres en el intercambio y el hombre es muy efusivo con la otra mujer. Lo importante es hablarlo y llegar a acuerdos que satisfagan a ambos. De todas formas, en el momento, muchas cosas y temores pueden esfumarse y lo que pensaban que era imposible para ustedes se vuelve muy viable. Recuerden siempre que los temores nos limitan y creemos que no podremos hacer lo que luego descubrimos como muy placentero y vamos más allá. Es la experiencia de la gran mayoría de las parejas. Pagar por sexo no es bueno ni malo, pero no tiene nada que ver con una experiencia swinger o de ese estilo. El hecho de que a todos los que intervienen los mueva una misma intención, lejana al dinero o la necesidad material, pone un condimento muy diferente Autor: Daniel Bracamonte, Revista Entre Nosotros Swinger |